lunes, 27 de marzo de 2017

Mamada a plena luz del día.

Llevaba un tiempo "tonteando" con un amigo de Twitter, la cosa es que el chico tiene un carácter y un morbo que me despertaba cierto interés. No es que fuera una relación diaria, para nada, pero ocasionalmente cuando coincidíamos inevitablemente morboseabamos.

En uno de mis múltiples viajes del año pasado, pasé por donde vive. En ningún momento se me pasó por la cabeza concertar una cita con él, pero tampoco quería irme sin decirle que estaba de visita.
Total que le mandé un mensaje al que contestó casi al instante con una respuesta algo así "joder nena, siempre apareces en el mejor momento, estaba haciéndome una paja". Tras una breve charla insistió en conocernos. Os aseguro que esto yo no me lo esperaba e intente rechazar su oferta, pero su insistencia y mi curiosidad acabaron llevándome a quedar con él.

Sé que a priori no lo parezco pero en el fondo soy algo timidilla y hay ocasiones en las que me puede, así que empecé a ponerme nerviosa, no me había dado tiempo a digerir que iba a quedar con alguien que conocía sólo de Internet.
Vino a recogerme con su coche, tenía un pequeño recado que hacer y para no perder tiempo lo acompañé, así íbamos rompiendo el hielo. Recuerdo perfectamente el primer contacto, quedamos en una calle concurrida, con bastante tráfico, por lo que paraba un instante y yo me subía al coche. Saludo típico de cortesía, dos besos y una sonrisa. Me dio dos palmadas en la pierna y sonriendo me pregunta: ¿qué tal?, ese pequeño contacto me hizo relajarme y poder mantener con él una charla descuidada con algún toque picante recordando alguna de nuestras conversaciones.

Se encaró con el coche rumbo a su destino, pasados unos diez minutos la charla ya era totalmente normal y de repente me dice: "Me la estás poniendo dura, dame la mano". Lo curioso es que yo también me empecé a excitar. Le dí la mano que me puso en su entrepierna, asegurándome que podía ponerla más dura.
Mi primera reacción fue tocarla y quitar la mano, pero me pidió que no lo hiciera y ya no hubo vuelta atrás.

Mi mano acariciaba su erección por encima del pantalón vaquero, al instante quise más, se desabrochó varios botones para que cogiera mi mano y así poder notarla mejor. Aún así quería más. Terminamos por desabrochar el pantalón entero. Sí, ya era casi mía. Unos segundos se la seguí tocando por encima del bóxer pero rápidamente mi mano se coló dentro. Por fin el primer contacto piel con piel.

En ese instante deje de pensar, sólo sabía que estaba excitada sin ni siquiera tocarme, podía notar la humedad de mi sexo y como mis ganas de él aumentaban.

Saque su polla para mayor disfrute y comencé a masturbarlo, el tacto de su dura polla entre mis dedos me encantaba. Mientras su mano en mi muslo ascendía poco a poco subiéndome la falda, mis piernas se abrieron al instante para facilitarle el acceso. Apartó mi braguitas y sus dedos acariciaron mi coño. Me sentí un poco incómoda por lo mojada que estaba y le dije.

-Estoy bastante mojada
-Sí, pero quiero más.

Sabiendo que le gustaba notarme así empecé a disfrutar más de su dulce tacto, de vez en cuando se escapaba algún gemido. Pero yo quería darle más placer por lo que le pedí permiso para comérsela, necesitaba tenerla en mi boca.
La respuesta fue negativa, me pidió que me esperara que no era lugar ya que todo el mundo nos iba a ver.
Seguí tocándolo y le pedí que no se corriera hasta llegar a un sitio tranquilo, que de eso ya me encargaría yo.
Detuvo el coche en un polígono industrial, por la mañana en un día laborable, vamos que tráfico de gente había. Pero esta vez si que me daba igual, aunque se nos había hecho un poco tarde.

Yo ya estaba ansiosa me desabroché el cinturón y de repente me dice:

- Tienes 5 minutos para hacer que me corra.

Me puse a ello, su polla ya estaba húmeda, habían unas gotitas recorriendo su longitud. Empecé suave, despacio, poco a poco devorando su erección. Podía notar como estaba a punto, quería que lo hiciera en mi boca, los movimientos cada vez más rápidos, saboreandolo. Cada vez más profunda, razonado mi garganta, de repente su mano me sujeta la cabeza. Su polla apoderándose de mi garganta mientras su cuerpo se tensa en un orgasmo. Noto su corrida entrar directamente a mi estómago, la saco lentamente terminando unas gotitas en mi lengua, mis labios recorren su capullo para no perder nada y me separo. Observo su polla manchada de mi pintalabios rojo.
Miro el reloj y le digo mientras trago lo que tenía en la boca:

- Me han sobrado dos minutos



martes, 21 de marzo de 2017

Ir a un puticlub

El otro día estuve con mi amigo Adrián y tras una comida me dijo de ir a un puticlub a tomarnos unas copas. Al principio pensé que era broma, pero no, hablaba completamente en serio. Pues vamos. Y sí, me fui con el niño de putas.

No se cuantos de vosotros habréis ido a sitios de estos pero yo desde luego era mi primera vez y os voy a contar un poco que me pareció.

Para empezar me llevó a un puticlub de los "buenos" de los que la compañía no es barata. El local en sí no me llamó la atención se podría definir como un pub de copas como otro cualquiera con la diferencia que en las pantallas de televisión habían mujeres desnudas exhibiendo diferentes tipos de depilación.
Lo que realmente me llamó la atención es que las mujeres que trabajaban allí no eran especialmente jóvenes ni siquiera eran físicamente perfectas, os explico habían mujeres de todo tipo, rubias, morenas, operadas, ultra operadas (es la que más me llamó la atención), negritas alguna flaca pero la mayoría no. Eran lo que comúnmente se conoce como "mujer real". 
No se si esto me devolvió a la realidad o de verdad nunca he comprendido a un hombre. Siempre pensé que estaría lleno de mujeres con cuerpos perfectos, guapísimas de cara ya que eso era lo que los hombres buscan. Vaya choque de realidades.

Me hubiera gustado poder ver el comportamiento de los hombres en este ambiente ya que fuimos a una hora tranquila y el único hombre fuera de la barra era mi acompañante, vamos que les estaba jodiendo el negocio.

Me gustó curiosear aunque mi presencia estuviera un poco fuera de lugar, una de las muchachas se acercó a preguntar y observé bastante su forma de expresarse y la comunicación. A priori lo que más le llamaba la atención era que hacía yo allí, una vez contestada a su pregunta me obvió durante un instante dirigiéndose sólo a él. La costumbre supongo. Según ella se me veía tímida, la verdad que no me sentí así en ningún momento, estaba bastante cómoda, gracias como no a Adri.

Conocéis a alguna mujer que haya utilizado los servicios de un hombre??, vamos que si se había ido de "putos".
La respuesta que creo que va a dar casi todo el mundo es, No. Vaya diferencia abismal que hay entre hombres y mujeres en este sentido.
Se que ahora habrá más de uno/a pensando, es que las mujeres follais cuando queréis, por qué pagar para ello???
Yo creo que hoy en día el hombre que se lo sabe montar medianamente bien también folla cuando quiere.
Pero supongo que hay cosas que te puede ofrecer una prostituta que igual es difícil de encontrar con otra mujer sobretodo sin ningún tipo de complicaciones.

Por cierto haciendo un pequeño paréntesis me gustaría recordar a muchos que aunque te la estés follando por que le pagas, sigue siendo una mujer. Así que por favor trata con respeto a las personas. Algunas de ellas es para ponerles un altar con todo lo que tienen que aguantar.
El negocio de la prostitución ya se sabe que es uno de los más antiguos y que por mucha crisis que haya este negocio no cierra. Ya se sabe que para vicio siempre hay pasta!

A diferencia de los hombres si que he oído de mujeres con cierto nivel adquisitivo que ha contratado los servicios de un hombre de compañía, las mujeres somos capaces de pagar por una buena compañía y una charla. Pero por algo más?? He aquí mi duda, serías capaz de pagar por tener sexo??
Alguien conoce sitios de estos para mujeres???? Habría demanda??? Somos realmente tan diferentes entre nosotros????
Yo sinceramente a día de hoy prefiero la masturbacion y si la cosa va mal pues juguetitos varios, que para eso hay tanta variedad para el disfrute.

Sin duda @Malaga_Sensual es capaz de llevarte a sitios que a priori no visitarias pero que con su compañía se convierte en un lugar como otro cualquiera para tomar una copa. Gracias niño por todo!!! Siempre es un placer quedar contigo!

martes, 28 de febrero de 2017

Transexuales

No soy una gran experta en este tema, pero me apetece dar mi opinión desde el respeto.

El otro día me informaron que en Valencia se está fomentando la igualdad en las escuelas, de hecho el poder elegir libremente el baño que usar e inculcar a los niños desde pequeños a practicar la igualdad. 
Me parece una gran medida ya que esos niños algún día serán adultos y esperemos que se consiga el respeto que todo el mundo se merece.
Pero yo diría que se me queda corto, un niño no excluye a nadie, para él el de al lado es igual, solamente es su amig@. Sin distinciones. El problema más bien lo tiene los adultos y a eso sí que están expuestos los niños.
Consciente o inconscientemente consiguen transmitir sus ideas y creencias.

Una de las medidas que yo veo imprescindibles es la reeducacion de los adultos. Si un adulto consigue ver esto natural un niño lo asimilara sin preguntas, al fin y al cabo se aprende imitando..
De verdad que no puedo entender como hemos olvidado que lo que más importa son las personas no una condición sexual y que al final lo único que buscamos todos es poder ser felices.
VIVE Y DEJA VIVIR..

miércoles, 1 de febrero de 2017

La píldora de Dios.

Se que esto suena a cachondeo pero no, según he leído últimamente ésta píldora está llevándose a cabo, ya ha recaudado dicho proyecto un capital de 220 millones de dólares.

Por lo visto envejecer es una enfermedad y con los fármacos apropiados se podría revertir los síntomas. Si la pillara Ponce de León que buscaba la fuente de la eterna juventud. Por lo visto combate arrugas, la caída del cabello y hasta la artritis. Esto no quiere decir que se haya inventado la píldora de la vida eterna, morir morirías pero con apariencia joven.

Según el científico, constaría de varias fases el tratamiento.

La primera fase sería para regenerar el cabello, hacerlo incluso crecer a las personas calvas ya que el folículo piloso volvería a tener riego sanguíneo suficiente y volvería a estar vivo o devolverles su color natural. Le devolvería a la piel su tersura natural rellenando los surcos creados por lo tanto eliminando las arrugas.

Segunda fase consta de otro medicamento que servirá para reparar los cartílagos con lo que beneficiaria a personas con artritis.

Una de las medidas que más interesan es la capacidad de regeneración, por lo que de quiere utilizar para tratar el cáncer, la causa principal de la ceguera e incluso evitar el Alzheimer. 

Obviamente a día de hoy aún hay muchos estudios que hacer y es sólo un burdo prototipo y una ilusión a largo plazo siempre y cuando a la industria farmacéutica le interese llegar a comercializarlo. 

La verdad que esta idea futurista hace pensar, si tuvieras la oportunidad de tomarla, lo harías??  Yo creo que sin ninguna duda sí,  volver a ser joven?? Eso tiene que ser la hostia. Imagínate de fiesta con tu nieta. O con las nietas de tus amigas. Jajaja sería curioso tener 80 años con apariencia de 20 y zumbar con veinteañeros. 

lunes, 30 de enero de 2017

Llevando mi sueño a tu realidad

Las horas que pasaban juntos volaban, comenzando a estrechar lazos. Como puede un simple "tweet" cambiar el rumbo de dos vidas. Cada segundo contaba, conociéndose entre risas y momentos pícaros, poco a poco fueron necesitandose. La vida a ella no se lo había puesto fácil, pero este chico cada día le gustaba más. Tenía el toque "cabron" que la volvía loca junto con la ternura que descongelaba a cada instante su corazón. Sabía hacerla reír, aunque las cosas fueran mal, que se olvidarse de sus problemas. Le construía sueños, dándole el lugar donde fuera feliz consigo misma y pudiera ser ella. Brillar con su propia luz, esa que tenía eclipsada después de andar pérdida tanto tiempo.
Tras muchos meses intimando y dada la atracción que sentían había llegado el momento de dar un paso más, poder compartir no sólo tiempo sino espacio.
Largos días de nervios, las dudas invadían su mente,  sentía que todo iba a salir mal, que este sería el peor error de su vida, haber perdido el tiempo viajando simplemente para conocerla a ella. A fin de cuentas, ¿qué tenía de especial? ¿Qué le había llamado la atención?  ¿Y si se equivocaba?  Con cada pregunta aumentaba su ansiedad y su inseguridad. Pero por una vez en su vida no pensaba huir. Acudiría a la cita y ya se lamentaría después, estaba cansada del miedo a perder sin saber que por miedo ya estaba perdiendo.
Ambos lo dispusieron todo para que la velada fuera perfecta, un bonito restaurante y engalanados para la ocasión.
Para la gran noche a pesar de la incertidumbre apostó por un elegante vestido negro, ceñido a sus curvas que le llegaba por encima de la rodilla, con un excitante escote en forma de corazón que realzaba aún más la belleza de su exuberante pecho.
Como toda mujer no sólo cuidó su imagen exterior sino que preparó cuidadosamente la interior. El simple hecho de ponerse aquella lencería sexy y subirse a sus tacones preferidos la hacían sentirse sensual y capaz de seducir a cualquiera.
Todo estaba dispuesto hasta el olor de su piel la hacían altamente deseable.
Respiró hondo un par de veces y salió con el poco valor que le quedaba a reunirse con él. De repente ahí estaba esperándola, aparentemente tranquilo, impasible. Su paso fue cada vez más lento, sentía que el corazón se le salía del pecho, ya no podía dar ni un paso.
Al notar su presencia él se volvió, la miró fijamente y desde ese instante supieron que jamás podrían negarse nada.
El cuerpo no le respondía, sus sentidos se embriagaban con su dulce olor a cada paso que se aproximaba, despertando su instinto salvaje.
No le importa donde estuvieran, sólo quería que la hiciese suya. Del mismo modo que lo era una y otra vez en sus sueños.
Su presencia la intimidaba, esa forma de caminar con galanteria, muy seguro de sí mismo y ese traje de chaqueta que le hacía resaltar el ancho de su espalda. Intuyendo aún más su corpulento cuerpo.
La barba espesa enmarcaba su rostro, dándole un aspecto serio y peligroso resaltando sus carnosos labios, esos que tanto ansiaba besar.
El modo con que la miraba la paralizaba, con su caída de ojos y su sonrisa hizo que el mundo le temblara bajo sus pies. No lograba entender que le sucedía, era la primera vez que un hombre le hacía perder el poder sobre su cuerpo, como si el auténtico dueño fuera él.
Al quedar a escasos centímetros de distancia le acarició la cara mirándola fijamente a los ojos y le susurró al oído arrastrando las palabras:
- Estás preciosa pequeña! - Al tiempo que besaba su mejilla, despacio, disfrutando del primer contacto de sus pieles, separándose lo mínimo para cambiar de lado. Haciendo que sus alientos se rozaran al paso.
La boca se le secó al instante, no podía articular palabra, el corazón latía desbocado y sus lágrimas amenazaban con enturbiar su mirada.
La cobijó entre sus brazos, por fin pudo respirar, sentirse a salvo, con ese simple gesto le regaló la paz que tanto necesitaba.
Pasaron así unos segundos hasta que se recompuso. Él le dedicó la mirada más tierna y sincera que jamás había visto, era cálida y llena de sentimientos.
- Estas bien? - Preguntó
- Ahora perfectamente - dijo subiéndole un rubor que teñía sus mejillas.
- Ummmmm así estas más preciosa si cabe.
Su mirada lo hizo estremecerse.
Le agarró la cara y la besó. Fue un beso sincero, suave pero con una pasión que les quemaba, deseaban que no acabara nunca, vivir eternamente en esos labios.
De pronto le dio una palmada en el culo y le dijo:
- Vámonos que perdemos la reserva.
Se subió al coche y aún estaba un poco nerviosa, le temblaban las manos. Él también estaba inquieto, esa mirada y ese beso lo habían descolocado.
Como de costumbre empezó a parlotear, nada que tuviera mayor importancia, pero necesitaba romper el hielo, poco a poco se iba animando y empezaba a ser la chica que lo volvía loco. Cuando empezó a reír descuidadamente al tiempo que canturreaba una canción que comenzaba a sonar en la radio, él la miró entusiasmado, tantas veces escuchando su risa y por fin la podía contemplar riendo alocada como una niña y tentandolo a que canta con ella.
Se unió a su risa pero no a su cante, se relajaron y empezaron a disfrutar del trayecto y de su compañía.
¿Cómo podía una persona influir tanto en su estado de ánimo? Pensó él, no se que me está pasando.
Le posó la mano sobre su rodilla, haciendo que se tensara, eso avivó su risa y le murmuró:
- Sabes que no pienso cantar, así que puedes cambiar de táctica.
Soltó una carcajada y le dijo:
- Ya lo veremos
Les encantaba retarse, saber que en cierto modo son especiales el uno para el otro..
CONTINUARÁ..

sábado, 21 de mayo de 2016

Carta de William Shakespear​e: APRENDERÁS

APRENDERÁS

Después de algún tiempo...

Aprenderás la diferencia entre dar la mano y socorrer a un alma; y aprenderás, que amar no significa apoyarse y que compañía, no siempre significa seguridad. Comenzarás a aprender; que los besos no son contratos, ni regalos ni promesas. Comenzarás a aceptar tus derrotas con la cabeza erguida y la mirada al frente, con la gracia de un niño y no con la tristeza de un adulto; y aprenderás a construir hoy todos tus caminos, porque el terreno de mañana es incierto para tus proyectos y el futuro, tiene la costumbre de caer en el vacío.

Después de un tiempo…

Aprenderás, que el Sol quema si te expones demasiado. Aceptarás; incluso, que las personas buenas podrían herirte alguna vez y necesitarás perdonarlas.

Aprenderás que hablar puede aliviar los dolores del alma. Descubrirás que lleva años construir confianza; y apenas unos segundos destruirla, y que tu también podrás hacer cosas de las que te arrepentirás el resto de tu vida.

Aprenderás que las nuevas amistades continúan creciendo a pesar de las distancias; y que no importa que es lo que tienes, sino a quien tienes en la vida y que los buenos amigos, son la familia que nos permiten elegir.

Aprenderás que no tenemos que cambiar de amigos, si estamos dispuestos a aceptar que lo amigos cambian. Te darás cuenta de que puedes pasar buenos momentos con tu mejor amigo haciendo cualquier cosa; o simplemente nada, sólo por el placer de disfrutar su compañía. Descubrirás que muchas veces tomas a la ligera a las personas que más te importan; y por eso siempre debemos decir a esa persona que la amamos, porque nunca estaremos seguros de cuándo será la última vez que la veamos.

Aprenderás que las circunstancias y el ambiente que nos rodea tiene influencia sobre nosotros, pero que nosotros somos los únicos responsables de lo que hacemos. Comenzaras a aprender que no nos debemos compararnos con los demás, salvo cuando queramos imitarlos para mejorar. Descubrirás que lleva mucho tiempo llegar a ser la persona que quieres ser; y que el tiempo, es corto.

Aprenderás que no importa donde llegaste; sino a donde te diriges, y si no lo sabes, cualquier lugar sirve.

Aprenderás que si no controlas tus actos ellos te controlan; y que ser flexible no significa ser débil o no tener personalidad, porque no importa cuán delicada y frágil sea una situación: Siempre existen dos lados.

Aprenderás que héroes, son las personas que hicieron lo que era necesario enfrentando las consecuencias.

Aprenderás que la paciencia, requiere mucha práctica. Descubrirás que algunas veces, la persona que esperas que te patee cuando te caes, tal vez sea una de las pocas que ayuden a levantarte. Madurar tiene más que ver con lo que has aprendido de la experiencia, que con los años vividos.

Aprenderás que hay mucho más de tus padres en ti, de lo que supones.

Aprenderás que nunca se debe decir a un niño que sus sueños son tonterías, porque pocas cosas son tan humillantes; y sería una tragedia si lo creyese, porque le estarás quitando la esperanza.

Aprenderás que cuando sientes rabia, tienes derecho a tenerla, pero eso no te da el derecho a ser cruel. Descubrirás que solo porque alguien no te ama de la forma que quieres, no significa que no te ame con todo lo que puede, porque hay personas que nos aman, pero no saben cómo demostrarlo. No siempre es suficiente ser perdonado por alguien; algunas veces, tendrás que aprender a perdonarte a ti mismo.

Aprenderás que con la misma severidad con que juzgas; también serás juzgado y en algunos momentos, condenado.

Aprenderás que no importa en cuantos pedazos tu corazón se partió, el mundo no se detiene para que lo arregles.

Aprenderás que el tiempo no es algo que puedes volver hacia atrás; por lo tanto debes cultivar tu propio jardín y decorar tu alma, en vez de esperar que alguien te traiga flores. Entonces, y sólo entonces, sabrás

realmente lo que eres capaz de soportar; que eres fuerte y que podrás ir mucho más lejos de lo que pensabas, cuando creías que no se podía más. Es que realmente la vida vale, cuando tienes el valor de enfrentarla.

El ayer es historia, el mañana es un misterio; pero el ahora, es un regalo. Ésa es la manera de llamar al presente.


martes, 19 de abril de 2016

El Mirón de mi Vecino

Parece que ya empieza a hacer calor otra vez. La ropa comienza a estorbar así que la otra tarde estaba sola en casa recién duchada y aproveché para ir ligerita de ropa. Habitualmente no puedo ir como me plazca.

Cuando digo ligera de ropa quiero decir que sólo tenía puesto un tanguita semitransparente que dejaba ver mi mas que cuidada depilación.

Estaba recogiendo mi habitación y abrí el ventanal para que me entrara algo de fresco, al correr la cortina me pareció ver al vecino de enfrente. Me ruborice un poco pero como no se detuvo pensé que él no me había visto. 

Es el típico chico que no está muy espabilado. Sale poco y apenas llega tarde nunca, sino fuera por que tiene ventipico de años pensaría que es vírgen. Tiene una belleza que o te gusta o no, con él no existe término medio a pesar de su timidez es un chico muy atractivo con unos preciosos ojos color miel. Alguna vez nos hemos cruzado en el ascensor y me ha costado mantenerle la mirada, a él le ha costado no perderse en mi escote. Me he contoneado delante de suya para que tuviera mejor visión y podía notar su nerviosismo, como cerraba los puños a su lado y la piel dibujaba una fina capa de sudor.

Me encanta su forma de mirarme, ese deseo que incendian sus ojos. Como si deleitarse con las curvas de mi cuerpo fuera lo mejor que ha visto nunca. Me hace sentirme como una pequeña diosa. 

Cuando ya casi lo tenía todo ordenado me puse a fantasear tumbada en la cama. Una cosa llevó a la otra y me empecé a excitar. Pasearme desnuda me da un pequeño morbo, no saber si alguien me ha visto o no. 

Tenía la oportunidad perfecta para darme placer a mi misma tranquilamente, sin ninguna prisa, solamente dedicarme a mí. 

Comencé a acariciarme las tetas, ese día las tenía especialmente hinchadas y sensibles, por lo que cualquier caricia me proporcionaba un placer adicional. La piel de mi cuerpo se iba erizado con la mezcla de brisa que entraba por la ventana y el tacto suave de mis manos. Recostada en la cama con la almohada y los cojines tenía una preciosa vista de mis durísimos pezones. Como esos pequeños montículos iban creciendo y haciéndose más notorios junto con mi excitación. Me los acariciaba, pellizcaba e incluso me los retorcía un poco. Notaba como el tanguita iba marcando mi humedad, con cada caricia, pellizco mi vagina iba lubricándose sola y mi clítoris palpitaba de la excitación pero aún quería mas. 

Mis piernas abiertas y flexionadas, mis manos seguían en mis pechos intentando buscar ese orgasmo producido sólo con la zona erógena de las tetas. Estuve a punto de conseguirlo varias veces pero mi cuerpo se negaba y pedía a gritos algo duro entre mis piernas. 

Como no lo lograba me despojé de la prenda empapada que me cubría y deslicé mi mano por mi abdomen hasta llegar a los labios vaginales que acaricié suavemente, para tener un dulce contacto con mi sexo caliente. 

Algo llamó mi atención y cuando levanté la mirada vi a mi vecino mirándome fijamente con cara de estar disfrutando de las vistas, se reflejaba en su rostro la tensión del deseo acumulado. Observé un instante y vi como sus dedos acunaban la dura y larga longitud de su polla.

Mi vecino se estaba haciendo una paja mirándome!!!

Durante unos instantes dudé entre que hacer. 

¿Seguía masturbándome para él como si no me hubiera dado cuenta de su presencia o paraba y le demostraba que ambos nos habíamos visto?. ¿Qué hacía? 

Con lo excitada que estaba y lo zorra que me puso que un tío me mirara mientras me daba placer seguí con el juego.

Me abrí bien de piernas para que no perdiera detalle, me lubrique bien los dedos con mi propia humedad y me los metí directamente dentro hasta el fondo, buscando mi punto G comencé con dos dedos la palma de la mano hacia arriba acariciando la pared vaginal anterior. Ya que estaba sola no reprimí ni un gemido al contrario quería que el escuchara como estaba disfrutando, mientras me follaba cada vez más rápido y más fuerte con mis dedos. Metí un tercer dedo dentro de mí y continué con el ritmo. Me estaba volviendo loca me sobreexcitaba que me mirase y se pajeara haciéndolo. Me iba a correr y lo iba a hacer para él. 

Seguía con los dedos dentro de mí y con la otra mano empecé a frotarme el clítoris rápidamente, mi cuerpo quería liberarse, mi espalda se arqueaba, me recorrían escalofríos por todo el cuerpo sudoroso, mi pulso se aceleraba junto con mi respiración, mis gemidos eran más fuertes y continuos estaba a punto de explotar de placer y no podía pararlo ni un segundo más. 

Me corrí gritando extasiada de placer en un orgasmo intenso que creí que no pararía nunca, mi vagina se contraía involuntariamente sin dejar escapar mis dedos mientras que mi vientre se contraía frenéticamente. Cuando el éxtasis paso saque mis dedos del coño y mire para ver a mi vecino y este había desaparecido, no sé en qué momento dejo de observar sólo sé que disfruté dejándolo mirar.